Saludos a todos. Donde lo terreno no es para siempre y la sempiternidad escapa… ahí me aferro y no quiero soltarte. Cual caprichosos, también somos caprichos en la aleatoriedad del Universo; donde para él somos meras marionetas en sus manos que juega con nosotros incesantemente. Como su juguete preferido; se divierte de nosotros dejándonos creer que somos quienes elegimos el juego, creyéndonos que lo dominamos, porque astutamente nos permite tantos movimientos como deseos nos consiente dejándonos ganar determinadas partidas en pro de nuestro aprendizaje en su gran juego de la vida. J M Coher